ANDALUCIA ES INDIFERENTE
El patrimonio del ferrocarril Vasco-Navarro será Conjunto Monumental
El Gobierno vasco comienza el expediente de protección y valorización de la ruta del ‘trenico’ La intención es preservar lo que queda del recorrido para el futuro.
OBRAS POR FASES Según la memoria, el ferrocarril contaba con dos trazados. Uno por Gipuzkoa y el otro por Araba, de Gasteiz a Campezo. El trazado alavés presentaba largas alineaciones rectas, con radio mínimo de 200 metros y rampa máxima de 19 milésimas. Desde Gasteiz, el trazado ascendía con suaves pendientes hasta la divisoria de aguas entre el río Zadorra y el Ega, entre los municipios de San Millán y Arraia-Maeztu. Desde aquí, la línea descendía hasta Santa Cruz de Campezo. El corto ramal desde Andollu a Estíbaliz, por su parte, realizaba un gran rodeo para ascender al santuario.
Desde 1887 y durante la primera etapa gestionada por la Compañía del Ferrocarril Anglo-Vasco-Navarro se construyeron sencillos barracones de una sola planta y tres estancias en Durana, Retana, Urbina, Villarreal, Landa y Leintz-Gatzaga, según un modelo de volumen de planta rectangular
SEGUNDA FASE
En 1914, se inició una segunda fase en la que el Estado reemprendió las obras entre Eskoriatza y Mekolalde. Además de algunos pequeños apeaderos, Ramón Aguinaga diseñaría estaciones de mayor entidad en elegantes edificios de clara inspiración old english, de planta rectangular, dos alturas y bajocubierta, dotados de marquesina metálica sobre el andén principal (hoy en día desaparecidas en gran parte).
A partir de 1920, en una tercera fase en la que se ejecutó la sección de Gsateiz a Estella, el estilo ecléctico de influencia inglesa alcanzó su máximo esplendor en las estaciones del ingeniero Alejandro de la Peña en Olarizu, Otazu, Aberasturi, Andollu, Erentxun, Gauna, Ullibarri-Jauregi, Laminoria, Maestu, Atauri, Antoñana y Campezo, con estaciones de gran envergadura en comparación a las poblaciones. Todas contaban con su correspondiente muelle de mercancías parcialmente cubierto, salvo las de Atauri, Laminoria, Ullibarri-Jauregi, Andollu, Aberasturi y Gauna.
ACTUALIDADEn la actualidad, han desaparecido las estaciones de Campezo, Laminoria, Ullibarri-Jauregi, Gauna y Olarizu. En esta fase se acomete el ramal de San Prudencio a Oñati, donde se repitió el modelo de estación de Aguinaga; en Oñati, sin embargo, se construyó un magnífico edificio de sillería de estilo renacentista inspirado en la arquitectura local
El Vasco-Navarro fue una de las líneas férreas de vía métrica más importante de la península ibérica; tanto por la longitud de su trazado que fue, con diferencia, el más largo de los que se construyeron en el Estado en el siglo XIX y primera mitad del XX, como por ser de las primeras líneas férreas electrificadas, lo que la situaba al mismo nivel que las mejores europeas. Durante su vida útil, el ferrocarril tuvo muchos nombres: en los primeros tiempos, se le llamaba el Anglo y después el Vasco; en la zona de la Montaña Alavesa y en Navarra, se le llamaba el trenico y también se le conoció como el tren cangrejero o de los montañeros.
TRAZADOSu trazado se extiende a lo largo de 140 kilómetros, de los cuales 110,5 kilómetros discurren en el territorio de la CAV (63,5 en Araba), mientras que el resto lo hace por tierras navarras. A su paso por Euskadi, atraviesa el territorio de 16 municipios: 6 en Gipuzkoa y 10 en Álava (Aramaio, Arratzua-Ubarrundia, Legutio, Gasteiz, Elburgo, Iruraiz-Gauna, Dulantzi, San Millán, Maeztu y CampezoLa idea de la construcción del ferrocarril surgió en el contexto del principio de las negociaciones del Estado con las diputaciones vascas sobre sus Fueros, tras el final de la Primera Guerra Carlista. En 1882, el Estado otorgó la concesión de construcción y explotación del tren y, tras el acuerdo entre las diputaciones de Araba y Gipuzkoa y una compañía inglesa, en 1886, se iniciaron las obras del primer tramo entre Gasteiz y Leintz-Gatzaga, inaugurado tres años después. Durante los siguientes años, continuaron las obras de construcción de la línea hacia Eskoriatza hasta que, debido a problemas financieros y de mala dirección de la obra, los trabajos se paralizaron más de 15 años y la línea fue incautada por el Estado.
Esta fase finalizó en 1923 con la inauguración del ramal a Oñati, con presencia de la reina María Cristina. Paralelamente, en 1920, se iniciaron los trabajos de la línea Vitoria-Estella, cuyo ingeniero de obras, Alejandro Mendizábal, replantearía el trazado original, mejorándolo y abaratando su costo. Este tramo se inauguró en 1927, con la asistencia de Miguel Primo de Rivera.
Desde que, en febrero de 1889, se inaugurara el primer tramo hasta que, en septiembre de 1927, se terminó el proyecto total del ferrocarril, transcurrieron casi 40 años; los mismos que estuvo en funcionamiento desde ese momento hasta el 31 de diciembre de 1967, en que se clausuró. Tras su cierre, las instalaciones quedaron abandonadas y se procedió al desmantelamiento de las vías y catenarias; por su parte, los edificios pasaron a realizar diferentes funciones y algunos fueron destruidos o rehabilitados como viviendas.
Esta noticia podría ser una noticia falsa, pero no lo es . Es completamente real y copiada desde este enlace .Ante la falta de fotografías de este ferrocarril vasco en este articulo, este bloger, ha utilizado fotos del ferrocarril de Minas de Cala para recrear este otro patrimonio ferroviario, que esta abandonado desde hace 62 años, sin que hasta la fecha nadie mueva un musculo de la cara , para su protección.
https://www.deia.eus/cultura/2022/11/15/itinerario-infraestructuras-ferrocarril-vasco-navarro-6232575.html


































Comentarios
Publicar un comentario
Realiza un comentario sobre lo descrito, se conciso y respetuoso, un saludo.